Palacio Legislativo,
23 de abril de 2012
Los protocolos de
seguridad para las fuerzas federales que establecen las reglas para el
uso de la fuerza, la preservación de evidencias y la presentación de detenidos
que hoy entraron en vigor en el país, aunque necesarios
difícilmente se podrán en práctica en su totalidad, porque llega
prácticamente al final de la administración actual mientras que los candidatos
presidenciales afirman que habrá cambios en la política anticrimen.
Según el secretario de la Comisión de Puntos Constitucionales, Nazario Norberto Sánchez, es un paso positivo pero tardío, porque estos cambios se solicitaron por la sociedad desde el principio del sexenio, cuando los habitantes se daban cuenta que la estrategia para la seguridad no funcionaba.
"No debían dar la impresión de elaborar decretos con fines electoreros, porque aunque se ponga a funcionar de inmediato es una herencia para la siguiente administración que seguramente no se seguirá al pie de la letra".
El legislador capitalino sentenció que estos protocolos los solicitaron los ciudadanos y organizaciones civiles desde que empezaron los asesinatos de personas inocentes en la lucha contra el crimen organizado, pero dijo, con el cambio de gobierno esperamos detener la oleada de muertes por la actual política anticrimen.
Nazario Norberto destacó que según cifras del gobierno federal más de 33 mil personas murieron en hechos de violencia relacionados con el narcotráfico en los últimos cuatro años desde que el gobierno le declaró la guerra a los cárteles de la droga, mientras que organizaciones nacionales e internacionales han colocado la cifra por arriba de las 50 mil personas.